De la Casa Histórica de Tucumán y el Correo

De la Casa de Tucumán y el Correo

No hay texto alternativo automático disponible.

En 1874 se decide expropiar la Casa de Tucumán, pero como el Gobierno Nacional no destinaba una partida para hacer el pago, la Casa, seguía sin pasar a dominio público, fue así hasta que el Correo Argentino pagó finalmente la Casa e instaló sus oficina, cambiando su frente y conservando el “Salón de la Jura”, por ello la crucial importancia del Correo en este icono de nuestra independencia! (algunos afirman que la reconstrucción de mediados de 1940, se basa en parte, en los cimientos del Correo y no de la original Casa de la Jura.)

Un poco de Historia

Hacia fines del 1600, el alcalde Diego Bazán y Figueroa construyeron su vivienda en el terreno que hoy ocupa la Casa de la Independencia.
En 1765 la Casa pasó a ser propiedad de Doña Francisca Bazán, esposa de Miguel Laguna, quien la recibió de sus padres como dote. El frente de la casa, con sus características columnas torsas, debió ser construido por los Laguna y Bazán, ya que este tipo de ornamentación aparece en el norte de nuestro país, a fines del Siglo XVIII. Recién en 1816, ante la necesidad de contar con un local para las sesiones del Congreso que se reuniría en Tucumán, se eligió la Casa de Doña Francisca Bazán de Laguna.
En 1869 la casona pertenecía ya a la familia Zavalía, descendientes de los Laguna Bazán. El Presidente Nicolás Avellaneda, tucumano, hizo que el Gobierno Nacional adquiriera la Casa a los Zavalía en 1874 con la expresa recomendación de que se conservara el ‘antiguo y venerable salón’.
El Gobierno decidió demoler el auténtico frente y las habitaciones del ala derecha del primer patio, dejando intacto el Salón de la Jura, separado de las nuevas oficinas del Juzgado Federal y del Correo que funcionarían en la casa. El Ingeniero Stavelius dirigió los trabajos, dando a la Casa una fachada ‘Neoclásica’ con un entablamiento y un gran frontis, cuyo arranque estaba flanqueado por dos leones acostados.
En 1902 Doña Guillermina Leston de Guzmán -dama tucumana famosa por sus obras de beneficencia- solicitó al entonces Ministro de Obras y Servicios Públicos de la Nación, Emilio Civit, que evitara la destrucción de la Casa. Su solicitud fue escuchada, y el Presidente Julio A. Roca aprobó el proyecto de construcción de un pabellón, llamado “El templete” que protegiese únicamente el Salón de la Jura. El resto de la deteriorada casa original fue demolido. El Templete fue inaugurado el 24 de septiembre de 1904.
En 1941 se sancionó la ley de Reconstrucción de la Casa Histórica como era originalmente, por un proyecto presentado por el Diputado por Tucumán, Ramón Paz Posse y se declara a la Casa como ‘Monumento Histórico Nacional’. El autor de la reconstrucción fue el arquitecto Mario J. Buschiazzo, experto en restauración de edificios coloniales. Buschiazzo realizó lo que se denomina ‘arqueología colonial’ y basándose en los planos de 1874, en las antiguas fotografías de Paganelli y en excavaciones de sondeo, encontró los vestigios de los primitivos cimientos. Las obras se iniciaron el 17 de Junio de 1942 y se inauguraron el 24 de Septiembre de 1943. Buschiazzo consiguió elementos arquitectónicos originales del S. XVIII para la reconstrucción de la Casa.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s